Saco de dormir - Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva

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Saco de dormir

Saco de dormir
    Hoy día muchos de los llamados "peregrinos" no llevan saco de dormir al Camino de Santiago, la razón, muy sencilla, pernoctan en hoteles, hostales o similares. Para los más tradicionalistas dentro de la cultura jacobea esto no casa con el espíritu del Camino. Si vas a pernoctar en albergues, sitios de acogida o a cielo raso te recomendamos que le hagas un hueco en tu mochila. Así que la respuesta a si llevar saco de dormir o no,  depende de qué tipo de Camino quieras hacer.
  Antes de lanzarnos a comprar el primer saco de dormir tenemos que pararnos a pensar y comprender cómo funciona. La función principal del saco de dormir es conservar el calor dentro del mismo lo más eficientemente posible y evitar su pérdida. El calor que se genera dentro del saco de dormir lo generamos nosotros. Por tanto no hay sacos que calienten más que otros.

  • ¿ Cómo pierde calor un saco de dormir?
  Son cuatro los fenómenos físicos que se producen dentro de un saco de dormir para que éste pierda calor y por tanto disminuya su temperatura:
  • Evaporación; la transpiración que se produce en nuestro cuerpo al sudar debe salir lo antes posible del saco para así evitar que éste se enfríe y se reduzca la temperatura dentro del propio saco de dormir.
  • Radiación; nuestro cuerpo irradia calor al exterior, cuanto más frío mayor será esa radiación. El propio saco habrá de tener unos mecanismos para impedir que esa radiación escape fuera del mismo.
  • Conducción; se refiere al traspaso de temperatura de un cuerpo a otro al estar en contacto donde se tiende a igualar las temperaturas. Cuando estamos en contacto con un suelo más frío estaremos perdiendo calor constantemente. Por ello es imprescindible un buen aislante.
  • Convección; dentro del saco de dormir, el aire caliente tiende a escaparse para dejar sitio al aire frío. Esto en verano puede es un alivio pero en invierno puede ser un suplicio con la consiguiente bajada de temperatura. Una vez que conocemos qué elementos debemos evitar vamos a detallar una serie de características que habrá de tener nuestro saco de dormir si queremos estar lo más confortable posible.

  1. Tamaño Este va a depender de tu altura (los hay de 1.70 y 1.95 m.) y obviamente dejando un margen para dormir cómodamente pues no es lo mismo elegirlo para el invierno dónde tendremos que llevar más prendas puestas para dormir que en verano, que vamos más ligeros. Tendremos que ser previsores también y tener en cuenta que a mayor tamaño, más peso en la mochila.
  2. Tipo de relleno
    El material de relleno va a ser la característica más importante a la hora de elegir un buen saco de dormir que  cumpla con todas nuestras necesidades y el responsable de que varié su precio final.
    El material de relleno va a ser el encargado de crear capas de aire en su interior. Cuantas más capas de aire más retención de calor. Podemos encontrarnos tres grupos de material de relleno:
    Plumón o pluma; se trata de un producto natural y de prestaciones innegables. Es el material que ofrece mayor retención de calor, compresión y ligereza. La desventaja es que son más caros y tardan más en secar. Debemos tener en cuenta que un saco mojado pierde toda su funcionalidad.
    La diferencia entre plumón y pluma; el plumón nace debajo de las plumas, desde la zona del cuello, pasando por el pecho y hasta el abdomen.
    - El plumón tiene mayor poder calorífico que la pluma
    - El plumón es el mejor material natural termoaislante. Las aves acuáticas lo desarrollan para aislar su cuerpo de la humedad (agua) y proporcionales calor.
    - El plumón pesa menos que la pluma, además es más suave y esponjoso, proporcionando un extraordinario confort. La pluma es más rígida y dura.
     Generalmente estos sacos no están compuestos al 100% de plumón sino que lo mezclan con plumas y otro tipo de fibras que le hacen perder calidad. Esta relación se expresa en 90/10 que nos indica 90% plumón y 10% pluma. Siendo esta relación la de máxima calidad vamos a encontrar en el mercado. Otras pueden ser 50/50 y estaremos atentos a estas relaciones pese a que en las tiendas nos la vendan como 100% plumón.
    Los sacos americanos suelen ser mejores que los europeos porque la norma americana fija el 90/10 con un mínimo de 89% de plumón mientras que la norma europea fija el mínimo en 81% .
      La procedencia del plumón también es muy importante, siendo de mejor calidad aquellos que proceden de regiones frías frente a los de regiones cálidas. Ya que el plumón va a ser más grande, con más cuerpo y mayor poder calorífico. Los más cotizados son los de Canadá y Siberia.
    El plumón europeo es mejor que el asiático por la siguiente razón. En Europa el animal se sacrifica en el último periodo de su vida debido a que su hígado es más grande y se utiliza para la elaboración de patés y foies. Por tanto al animal le ha dado tiempo a desarrollar el plumón. Por el contrario el plumón asiático procedente de China, Taiwán, etc. La carne de estas aves es utilizada para la cocina tradicional, sacrificándose las aves a edades muy tempranas. Con lo cual carecen de un plumón bien desarrollado, siendo más pequeño, menos tupido y esponjoso.
    Fibra sintética; es un producto no natural generalmente compuesto por poliéster, su rendimiento es algo parecido al de plumón/pluma pero con diferencias importantes. Su mayor ventaja es el precio, siendo éste mucho más barato, también funciona mejor en ambientes húmedos ya que el tiempo de secado es mucho menor. Requiere menos cuidados que el de plumón, se puede lavar en la lavadora sin problemas, secan rápido. Los inconvenientes son, pese a ser livianos también, algo más pesados y su nivel de compresión es menor.  La capacidad de transpiración es menor y con el sudor, sobre todo en verano, se pega a la piel y es algo incómodo. Pero es la mejor opción si no nos queremos gastar mucho dinero.
    Algodón; pese a contar con una buena capacidad de absorción de la humedad procedente de la transpiración y mantener el calor, los sacos de algodón son muy pesados para llevarlos a cuesta en un trayecto largo y cuando se apelmazan pueden ser difíciles de descompactar. Cuando el algodón del relleno se moja cuesta mucho secarlo. Esto sí es un gran inconveniente sobre todo si nos llueve durante el Camino.
  3. Material ExteriorEl material exterior es algo que también debemos de tener en cuenta ya que es el que va a proteger todo el material de relleno. Debemos comprobar que no sea excesivamente fino pues se romperá antes, ni tampoco demasiado grueso pues hará que pese más. Digamos que un término medio y si es impermeable mucho mejor ya que en algún momento la lluvia hará acto de presencia en nuestra ruta. Sobre todo si caminamos en época otoñal o invernal. El gore-tex sería una magnífica opción material que ayuda a la transpiración y es resistente.
  4. Forma Fundamentalmente vamos a encontrar dos formas en el mercado.
    Rectangular; son muy espaciosos y confortables. Son muy versátiles que  ya que podemos abrirlos enteros mediante su cremallera y utilizarlo a modo de manta o también uniéndolo a otro saco creando así un saco de dormir “doble”.  Son muy recomendables si vamos a hacer uso de él en zonas cálidas aunque en sitios extremadamente fríos no es la mejor opción. En el mercado es difícil encontrar sacos de plumón/pluma en forma rectangular ya que están pensados para dar un alto rendimiento y suele ser en forma de momia
    Momia o estrechados; al ser más estrechos dejan menor rango de aire interior con lo cual conservan mejor el calor. Son más eficaces en cuanto al aislamiento se refiere. También ocupan menos espacio y pesan menos.
  5. Cremalleras, capucha y collarín
  • Cremalleras; este es un elemento importante en el diseño del saco ya que se pierde bastante calor. Los sacos de mayores prestaciones suelen traer una banda térmica protectora que impide esto. Las cremalleras han de ser resistentes a la tensión, a la suciedad, al frío y al desgaste. Se podrá abrir el saco en las dos direcciones (pies y  cabeza) con el fin de poderlo ventilar y secar. Así mismo se podrá abrir desde dentro y desde fuera.
  • Capucha; las capuchas pueden variar dependiendo si un saco es de verano o de invierno. Siendo las primeras más amplias y sin estar rellenas de materia aislante con el frío de aliviar la temperatura. Mientras que los de invierno suelen ser más ajustadas y rellenas de material aislante con el fin de concentrar más el calor e impedir que se escape. Las cintas elásticas van a permitir un mayor ajuste a la cabeza.
  • Collarín; el collarín se sitúa por debajo de la capucha justo a la altura del cuello y su función es impedir que se escape el aire caliente de dentro del saco. Impidiendo que se pierda calor por convección, sobre todo por la espalda. Viene acompañado de un cordón que podemos ajustar una vez que estamos dentro del saco. Su función es muy efectiva.   
Consejos
- Desempaquetar oportunamente los sacos y sacudirlos.
- No olvidar poner una esterilla de caucho sintético bajo el saco para protegerlo y aislarlo del suelo.
- A ser posible entraremos en el saco estando caliente y seco.
- Si se hace un poco de ejercicio antes de entrar en el saco se calienta antes.
- Si te gusta usar la almohada, rellena la funda del saco con ropa.
- Airearemos el saco de dormir tras usarlo para que se pierda la humedad que le hemos transmitido.



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